Una decisión tributaria que reconoce las particularidades del cooperativismo
La aprobación del Acuerdo 724 de 2026, correspondiente a la reforma tributaria distrital, representa un avance para el cooperativismo financiero en Bogotá. Durante el trámite de la iniciativa, se incorporó una reducción de la tarifa del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) para las cooperativas financieras, reconociendo las particularidades de su modelo empresarial y su contribución a la inclusión financiera, el emprendimiento y el acceso al crédito.
La Administración Distrital había planteado inicialmente una tarifa de 21 por mil para estas organizaciones, en una escala equivalente a la propuesta para los bancos. Tras las discusiones en el Concejo de Bogotá, la tarifa para las cooperativas financieras quedó en 13 por mil, ocho puntos por mil por debajo de la propuesta inicial.
Según el concejal Julián David Rodríguez Sastoque, esta modificación representa un beneficio estimado superior a los $800 millones para las cooperativas financieras frente al escenario inicialmente propuesto. La estimación toma como referencia el valor pagado durante el año gravable 2025.
El concejal considera que esta reducción puede contribuir al mejoramiento de los servicios, la ampliación de la cobertura y el crecimiento de la cartera de crédito, con efectos favorables para los asociados y las comunidades.
Este avance se suma al Acuerdo 965 de 2024, mediante el cual se estableció la Política Pública para el Cooperativismo y la Economía Solidaria en Bogotá. Su implementación constituye uno de los principales desafíos para consolidar acciones de promoción, formación, investigación, integración e intercooperación, así como evaluar incentivos que contribuyan al desarrollo del sector.
¿Cómo fue la votación del artículo 21?
El registro de votación suministrado identifica los votos favorables al artículo 21, que establece las tarifas del ICA para múltiples actividades económicas. Por esta razón, la votación corresponde al artículo en su conjunto y no permite establecer qué concejales apoyaron individualmente la reducción de la tarifa para las cooperativas financieras.
Concejales que votaron a favor del artículo 21
De acuerdo con el registro compartido, los siguientes concejales aparecen con voto positivo:
- Humberto Amin
- Darío Fernando Cepeda Peña
- Jesús David Araque
- Juan Manuel Díaz
- Cristina Calderón
- Elkin Huertas Carrasquilla
- David Saavedra
- Juan David Quintero
- Ricardo Andrés Correa
- Fernando López
- Germán García Maya
- Armando Gutiérrez
- Andrea Hernández
- Álvaro Acevedo Leguizamón
- María Clara Name
- Andrés Ernesto García
- Andrés Castellanos
- Edward Arias Rubio
- Julián Triana
- Andrés Onzaga
- Julián Rodríguez
- Emel Rojas Castillo
Total registrado: 22 votos positivos.
Es importante precisar que esta lista corresponde a la votación del artículo 21 en su conjunto. No constituye una relación de concejales que hayan respaldado específicamente la reducción del ICA para las cooperativas financieras.
Entrevista con el concejal Julián David Rodríguez Sastoque
Para conocer los alcances de la decisión, los beneficios esperados y los desafíos que enfrenta el sector, presentamos la entrevista con el concejal Julián David Rodríguez Sastoque, quien impulsó iniciativas relacionadas con el reconocimiento y fortalecimiento de la economía solidaria en Bogotá.
1. ¿Qué representa para el sector cooperativo de Bogotá la aprobación del Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, que reduce la tarifa del ICA para las cooperativas de ahorro y crédito y las cooperativas financieras?
Para mí es un orgullo decir que, después de tantos años, empezamos a cerrar una deuda de Bogotá con el sector cooperativo y solidario. Primero, con la aprobación del Acuerdo 965 de 2024, de mi autoría, establecimos la política pública para todo el sector. Ahora, logramos reducir en más de 8 puntos el Impuesto de Industria y Comercio para las cooperativas financieras frente a lo que planteaba la Administración Distrital en el proyecto original de reforma tributaria, el Proyecto de Acuerdo 724 de 2026.
La Alcaldía propuso gravar a las cooperativas financieras con una tasa de 21 por mil, es decir, en la misma escala que los bancos. Eso no tenía sentido. Se lo explicamos a la Administración y a nuestros colegas del Concejo: les hicimos ver que las cooperativas financieras son motor de impulso a la clase media, al emprendimiento, a los proyectos familiares y a la educación superior; que tienen líneas especiales de crédito, y que les prestan a esas personas que muchas veces no encuentran crédito en la banca tradicional. Gravar a las cooperativas financieras con esa tasa habría sido un ataque directo al crédito formal y al desarrollo económico. Finalmente, logramos ese consenso y se incluyó la reducción en el texto definitivo del acuerdo, con una tasa de 13 por mil.
2. ¿Cuáles serán los principales beneficios económicos de esta medida para las cooperativas y cómo podría contribuir al fortalecimiento de sus servicios para los asociados y las comunidades?
Estimamos un beneficio de más de 800 millones de pesos para las cooperativas financieras frente al escenario de 21 por mil que planteaba la Administración, una estimación hecha sobre el valor pagado en el año gravable 2025. Es una buena noticia para el sector y estoy convencido de que ese beneficio se verá transferido a los usuarios en el mejoramiento del servicio y en la ampliación de la cobertura y de la cartera, porque ese es el sentido social del cooperativismo. Seguramente, en otros sectores, la reducción de impuestos se traduce en mayores ganancias para sus propietarios o para el grupo de accionistas; en el sector solidario, en cambio, se ve reflejada en mejores servicios para asociados y clientes, para las familias trabajadoras de la clase media que se apalancan en estas entidades. Es una buena noticia para la economía de Bogotá.
3. ¿Cuáles fueron los principales retos durante el trámite del proyecto y qué argumentos fueron determinantes para lograr su aprobación en el Concejo de Bogotá?
Finalmente, fue una discusión más sencilla de lo que preveía. Logramos explicarle al Concejo de Bogotá el valor social del sector solidario. Lo bueno es que mis 44 colegas me han escuchado hablar de este tema desde hace tres años: soy el concejal que ha abanderado la causa del sector solidario, lo he incluido como enfoque en varios proyectos de impulso a emprendimientos y he sido repetitivo en resaltar la urgencia de impulsar a sus organizaciones. Ese discurso ha tenido enorme receptividad y, así como ocurrió con el proyecto de política pública, los concejales han venido entendiendo las cualidades especiales del sector. Al final tuvimos apoyo unánime: nadie se opuso a esta reducción porque saben que tiene características de progresividad y que beneficia el desarrollo económico.
4. ¿Qué otros desafíos considera prioritarios para avanzar en el reconocimiento de las particularidades del modelo cooperativo y fortalecer su aporte al desarrollo económico y social de Bogotá?
El reto más importante e inmediato es la implementación de la Política Pública para el Cooperativismo y la Economía Solidaria. Ya estamos a un par de meses de que sea una realidad y empiece a traer beneficios reales al sector, como su promoción y fortalecimiento. Dicha implementación es muy importante porque definirá bastante del futuro del sector para la próxima década y estará por encima de las decisiones de una administración particular. Por eso debemos estar atentos. Nosotros hemos acompañado una cantidad importante de mesas de socialización y discusión sobre la política, hemos sido testigos de su maduración y estamos listos para tener ese documento de política pública, uno de mis grandes orgullos.
Recordemos que el proyecto tiene como principios rectores: el fomento y la pedagogía sobre el sector solidario, acompañamiento en la formación de estas organizaciones, diagnóstico e investigaciones sobre el sector, promoción de la integración o la intercooperación, evaluación de incentivos tributarios, entre otros.
Un avance que plantea nuevos desafíos
La reducción de la tarifa del ICA y la implementación de la Política Pública para el Cooperativismo y la Economía Solidaria representan dos líneas de trabajo para fortalecer el reconocimiento institucional del sector en Bogotá.
El desafío será traducir estos avances en mejores condiciones para las organizaciones cooperativas, sus asociados y las comunidades a las que prestan sus servicios, consolidando un modelo empresarial que contribuye a la inclusión financiera y al desarrollo económico y social de la ciudad.








