En un escenario global cada vez más complejo, las cooperativas continúan consolidándose como actores fundamentales para la construcción de sociedades más pacíficas, inclusivas y resilientes. Así lo destaca el más reciente documento publicado por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y el Comité para la Promoción y el Avance de las Cooperativas (COPAC), dedicado al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 16: Paz, Justicia e Instituciones Sólidas.
La publicación surge en un contexto internacional desafiante. De acuerdo con datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, más de 239 millones de personas requerían ayuda humanitaria y protección a comienzos de 2026, en medio de conflictos cada vez más numerosos, prolongados y con mayores impactos sobre la población civil.
Frente a esta realidad, el movimiento cooperativo internacional reafirma que la cooperación representa una alternativa concreta al conflicto. No es casualidad que tanto el tema del CoopsDay 2026, “Cooperativas por un mundo en paz”, como el de la Conferencia Mundial de la ACI y Cooperativas de las Américas, que se celebrará este año en Panamá, estén enfocados en la construcción de paz.
El documento destaca que la paz debe entenderse más allá de la ausencia de violencia. Retomando los planteamientos del investigador noruego Johan Galtung, considerado uno de los principales referentes de los estudios sobre la paz, se explica que la denominada “paz positiva” se construye a partir de la justicia, la inclusión, la cooperación, la igualdad y la confianza entre las personas y las instituciones.
Bajo esta visión, las cooperativas desempeñan un papel estratégico al fortalecer la participación democrática, promover la equidad económica y generar oportunidades para comunidades tradicionalmente excluidas. Gracias a sus principios de autoayuda, solidaridad, igualdad y gestión democrática, contribuyen a reducir desigualdades y a fortalecer el tejido social.
El informe presenta experiencias internacionales que evidencian este aporte. En Ruanda, las cooperativas han servido como plataformas para la reconciliación, la gobernanza transparente y la defensa de los derechos humanos. En Ucrania, organizaciones cooperativas como Molochna Rika han logrado mantener sus operaciones y apoyar a sus comunidades pese a los efectos de la guerra y la inestabilidad económica.
La contribución del cooperativismo a la paz ha sido reconocida y fortalecida a lo largo de varias décadas dentro del movimiento internacional. Desde los debates sobre valores cooperativos impulsados por la ACI en Hamburgo, Estocolmo y Tokio, hasta la aprobación de la Declaración sobre la Paz Positiva en Kigali en 2019, las cooperativas han reafirmado su compromiso con la construcción de sociedades más justas, inclusivas y democráticas.
Según la publicación, las cooperativas contribuyen de manera directa a las metas del ODS 16 al promover la transparencia, la rendición de cuentas, el acceso equitativo a oportunidades, la participación ciudadana y la reducción de diversas formas de violencia y exclusión. De esta manera, fortalecen instituciones sólidas y ayudan a construir comunidades más cohesionadas y resilientes.
El documento forma parte de la Asociación ICA-Unión Europea 2024-2028, conocida como #coops4dev, una iniciativa internacional orientada a fortalecer la red cooperativa global y posicionar a las cooperativas como actores clave para el desarrollo sostenible y la transformación social en todo el mundo.
Con iniciativas como esta, el movimiento cooperativo reafirma que la construcción de paz no es únicamente una aspiración, sino una tarea cotidiana que se materializa mediante la cooperación, la participación democrática y la búsqueda permanente del bienestar colectivo.
Los artículos están disponibles a continuación (en inglés, francés y español ) para su descarga.
https://ica.coop/sites/default/files/2026-06/sdg_16_policy_brief_-_es_1.pdf
Fuente: ACI








