“Las Cooperativas deben serrentables sin olvidar su ADNde transformación social”, Pio Aguirre Álvarez, economista de la Corporación Mondragón

Pío Aguirre comparte la sabiduría acumulada en décadas de experiencia cooperativa y explica por qué los principios de Mondragón siguen siendo relevantes para transformar organizaciones

El legado como ventaja competitiva sostenible

CC: ¿Por qué es tan estratégico para las cooperativas mantener la conexión con su legado fundacional?

PA: El legado justifica la razón fundamental del nacimiento de la empresa. Los fundadores identificaron una situación de injusticia social específica —educativa, económica, de género o de empleo— y decidieron crear una organización con características diferentes que corrigiera esas deficiencias sin explotar recursos humanos.

Lo estratégico está en el ciclo generacional. Cuando sumamos personas a ese proyecto, ellas desarrollan capacidades en un entorno democrático, con una mejor redistribución de la riqueza. Estas personas engrandecen el proyecto con generosidad: lo mejoran y lo entregan a la siguiente generación. No se lo llevan, no lo venden, no se lo apropian.

Como dicen las tribus indígenas: “Esta tierra no la heredé de mis antepasados, sino que la tengo prestada de la siguiente generación.” Esa mentalidad de custodia generacional crea una continuidad democrática que se traduce en menor rotación directiva, decisiones más consistentes y una confianza institucional a largo plazo que ninguna empresa tradicional puede replicar.

Gestión del cambio generacional: el desprendimiento necesario

CC: ¿Cómo manejar la transición de líderes senior a nuevas generaciones?

PA: Quedarse al margen es muy difícil, porque el proyecto es como un hijo, y nadie abandona a un hijo. Uno se siente tan necesario, tan imprescindible, que dar un paso al costado resulta un desafío enorme.

En Mondragón, a los 65 años te retiras obligatoriamente. Puede dar la impresión de que se pierde talento, pero en realidad se entrega la responsabilidad a la siguiente generación para que se abra camino y relance la cooperativa con nuevas visiones que la enriquezcan.

Yo ya no comprendo del todo cómo funciona la generación de mis hijos. Les veo, les cuido, les quiero, pero están en otra dimensión. Desde mi perspectiva no puedo dar respuesta a problemas que socialmente no conozco, así que debo dar un paso al costado.

Sin embargo, conservo un talento valioso: la experiencia acumulada durante muchos años enfrentando desafíos diversos. Ese conocimiento puedo ponerlo al servicio —de manera generosa y no acaparadora— de asociaciones que contribuyan a expandir la filosofía cooperativa. Quienes mejor explican el cooperativismo son quienes han vivido, durante décadas, tanto sus dificultades como sus virtudes.

Esta transición generacional organizada es clave para la sostenibilidad: evita que el conocimiento se pierda, pero también que se estanque. Las organizaciones que logran este equilibrio obtienen ventajas competitivas sostenibles, porque combinan la sabiduría acumulada con la energía renovada.

Conoce más de esta entrevista en la Revista Colombia Cooperativa Edición 161

Únase a la conversación, lo invitamos a compartir este artículo.

Send this to a friend